Un especial adíós al periódico Florida Catholic

Esta es la última vez que mis pensamientos y palabras aparecerán en la edición del Florida Catholic. Cuando llegué a ésta diócesis tenía trece años menos, era más joven y con mucha más energía; me encantaba escribir esta columna semanal y también grabar los breves programas de radio en Spirit FM con Mary Jo Murphy. El tiempo, el proceso de envejecimiento, y otras prioridades han hecho que mi dedicación a este medio de comunicación se perdiera un poco. Pero estaré siempre agradecido por el acceso que estas páginas me dieron, a sus corazones y hogares durante mis primeros años de obispado.

Hoy le decimos adiós no solamente a esta columna, pero también a la edición del Florida Catholic de St Petersburg. Este será el último ejemplar coincidiendo con el final de la subscripción anual. Por cuarenta años el Florida Catholic ha sido un instrumento de comunicación para los católicos en la Diócesis de St. Petersburg, siendo un lazo entre los condados de Citrus y Lee originalmente y desde 1984 entre los cinco condados que ahora son parte de esta Iglesia local. Este periódico ha sido casi único en la historia de la prensa católica en los Estados Unidos desde su creación, fue un proyecto compartido por más de una diócesis y hasta este día sirve las diócesis de la Florida con excepción de la Diócesis de San Agustín.

Entonces, ¿por qué estamos abandonado este método comprobado y verdadero de comunicación de nuestra fe? En primer lugar, la circulación se ha reducido considerablemente en número en los últimos años y la forma en que los católicos jóvenes acceden información hoy en día, es radicalmente diferente. El leer la palabra impresa ha declinado y el leer información en forma electrónica está aumentando. Yo mismo leo la mayoría de las noticias del mundo, del estado y locales en el Internet. La televisión, la radio y el cable me llevan a lugares donde anteriormente dependía que lo hiciera la palabra escrita. El St. Petersburg Times y el Tampa Tribune se encuentran en estos momentos pasando momentos difíciles, pero en forma diferente, al enfrentarse a esta nueva realidad.

El año pasado, después de consultar con nuestros sacerdotes, le pedí al recién formado Consejo Pastoral Diocesano que estudiara en profundidad la siguiente pregunta: ¿Cómo sería la mejor forma par una Iglesia de comunicarse con sus miembros en este momento tan particular en la historia? El diario actual le cuesta a la diócesis y sus parroquias aproximadamente $350.000 por año aparte de los fondos por subscripciones y solo alcanzaba a 30.000 de 110.000 casas registradas católicas. Parroquias se encontraban forzadas a pagar por más copias semanalmente de aquellas que podían regalar, se preguntaban, si un ejemplar semanal era algo eficáz.

El mismo Consejo Pastoral Diocesano llego a la conclusión que nuevas formas de comunicación se necesitaría para el presente y el futuro y recomendaron que el formato fuese en forma de revista. En unos pocos meses, todo hogar registrado recibirá a no costo el primer ejemplar de esta revista la cual que será publicada seis veces al año. Continuando con el tema de la iniciativa “Vivir La Eucaristía,” esta nueva revista se llamará Gathered (Reunidos). Creo que les gustará muchísimo y que la leerán más atentamente, y con más entusiasmo la compartirán con los demás. Aparte de Gathered nuestro website se expandirá, y yo contribuiré regularmente a un “blog” para poder mantenerme en comunicación con algunos de ustedes. Finalmente, nuestra estación de radio revisará a su formato y considerará toda nueva programación disponible.

Eso es lo que comenzará la próxima semana. Hoy quisiera decirle adiós y muchas gracias al Florida Catholic. Por mi parte nunca he interferido con su independencia periodística y durante mi tiempo el mismo nunca abuso de su libertad. Felizmente, la misma gente que trabajó en nuestra edición semanal para el periódico editará y diseñará nuestra nueva revista, nuestra diócesis junto al resto del estado continuará siendo parte de la familia del Florida Catholic.

A nuestros editores/escritores locales de mis últimos trece años, Steve Sims, Janet Shelton, Carlos Briceno, Ed Foster y todos los demás quienes a un tiempo u otro escribieron para nuestra edición del diario, les quedo agradecido y creo que también ustedes. Algunas de estas personas estarán envueltas en la publicación de Gathered y eso me da alivio.

Este ha sido un momento difícil y ha puesto a prueba al personal de Orlando del Florida Catholic. Somos la primera diócesis en la “familia” que ha cambiado su dirección. Chris Gunty y su personal han sido muy profesionales durante nuestras discusiones acerca del futuro y han respondido para hacer nuestro sueno de comunicación una realidad. Son “expertos” y católicos muy dedicados. También se encuentran a la disposición de los leyentes de la edición de St. Petersburg que deseen tener acceso a su talento y trabajo por medio de su website así también como el nuestro.

Finalmente, si tienen un gran necesidad de recibir el periódico católico semanal, les recomiendo que se subscriban a la edición de Orlando ó de Venice del Florida Catholic. Aunque las noticias locales quizás sean de poco interés para ustedes, la mayoría del periódico se dedicará regularmente a material nacional, internacional y catequético, el cual desafía a la geografía.

Cambios usualmente nos ponen a prueba y son por lo general difíciles de aceptar. Lo que comenzaremos pronto es una nueva forma de comunicación – fuera de lo tradicional usando recursos disponibles los que tenemos en este momento a menos costo para ustedes y la diócesis. Es un experimento y como tal quizás nos lleve en direcciones extrañas y no esperadas. Sé que escucharé de ustedes de vez en cuando y le doy la bienvenida a sus comentarios, pero al mismo tiempo escucharán de mi. Con amor y agradecimiento por estos cuarenta años de periodismo católico estelar, le digo adiós a una forma de comunicación y hola y doy la bienvenida a otra, También le digo al Florida Catholic en las palabras inmortales de Bob Hope: Gracias por todos los Recuerdos.

 

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